miércoles, 1 de noviembre de 2017

Pensar o sentir diferente y el arco capaz




Hoy, que es Halloween, estoy redactando las normas para mi grupo base del máster para ser profesor de secundaria. Después de desechar unas cuantas, me he quedado solo con tres:

-Descubrir que todo aquello que calificamos de “normal" es cuestionable.
-No creer que estamos locos por pensar o sentir diferentes cuando la vida nos cuelga boca a bajo.
-Sentir siempre que eres capaz



Y por si acaso alguien duda de la tercera, desde todos los ángulos lo digo. Sólo necesitas una herramienta para tenerlo claro, la de Robin Hood.
Vamos a robar a los ricos de conocimiento para dárselo a los pobres. Aquí me robo un vídeo de YouTube, para que todos tengáis bien claro el concepto del ARCO CAPAZ.



Cosas que me dan miedo de ser profesor





Es Halloween, y los miedos salen a la luz, sobre todo de noche. A ver, continúa el confesionario en plan Gran Hermano, de nuevo desde mi cocina, que hoy huele a calabaza degollada y quemada en la hoguera . Hablaré de castigos crueles que jamás deberían merecer los generadores de carrozas de cristal. Hablaré de algún profesor que fue guillotinado injustamente. Lo haré con el tango "Cambalache" de fondo, los que no conozcan la letra que la busquen. Dice, entre otras cosas: "¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón! ¡Cualquiera es un señor! ¡Cualquiera es un ladrón! ...Que a nadie importa si naciste honrado. ¡Todo es igual! ¡Nada es mejor! ¡Lo mismo un burro que un gran profesor!"  El tango hablaba del siglo veinte, pero vamos, en estos últimos dieciséis años y un mes que han pasado desde que tomé esta fotografía, la letra de la canción se ha multiplicado exponencialmente.

 
¿Cuáles son mis interrogantes y mis preguntas como docente?

¿Aportaré algo nuevo, algo útil, algo mejor? ¿Por qué haberme perdido un trabajo cómodo de oficina de ingeniero  y  querer lidiar con adolescentes y  entregarles mi vida, sobre todo con lo que le pasó a mi padre? ¿LO QUE NO TE MATA, TE HACE FUERTE?

Si soy de los que opinan que habría que quitar a los funcionarios en el sentido que se tiene de personas que han adquirido una posición y cargo vitalicios y sustituirles por personas que han de ser evaluadas constantemente y retribuidas según su trabajo y valía personal, ¿por qué quiero sacar unas oposiciones?

Mi padre era profesor en un instituto. Una alumna le denunció por presunto acoso sexual y exhibicionismo. Todo porque la tuvo unos días en el pasillo, durante sus clases, al no mostrar la más mínima compostura en el aula. La tierra entera se le cayó encima. Se le apartó del trabajo, se le condujo al calabozo, se rompió su honor en mil pedazos... Le traicionó todo el mundo. Desde la misma directora del IES que, de manera involuntaria y tal vez no madurada, y dando pábulo a no sé qué comentarios, instó a los padres a efectuar la denuncia sin que mediase una entrevista entre ellos y mi padre. Hasta dos años más tarde no se le quitaron las medidas cautelares impuestas, tras instar la jueza a que, como él no había hecho las videollamadas que se le imputaban, investigara el teléfono de las denunciantes y tras comprobar que el autor de los hechos había sido un joven que a su vez aseguró que tomó ese teléfono de un programa de intercambios sexuales que se emitía por una televisión, que dio la misma denunciante (insisto, una menor, que tenía acceso, sin el control paterno, a esos submundos). El tribunal de Menores no quiso tramitar una querella de indemnización que puso mi padre por la vía penal y cuando fue por la vía civil, una jueza, ¡oh casualidad!, se tuvo que inhibir por parentesco con la denunciante.

  La sentencia de otro juez que trabajaba en el mismo juzgado no reconoció  intromisión en el derecho al honor, daños morales y psicológicos causados por una imputación calumniosa y que resultó completamente falsa. Y dijo que las chicas no eran responsables de los daños causados, y sí la tardanza de la policía en sus pesquisas, y que, al no haberle causado daño en su honor ni ser ellas responsables de la tardanza no procedía que sus padres tuvieran que asumir ninguna cuantía económica. Incluso se le asignaron las costas del juicio inicial a mi padre, en concreto 40 mil euros.

Supongo que así funciona a veces el mundo. Debería haberse estado quietecito mi padre, sufriendo en silencio por ser un profesor como Dios manda y entendiendo que todo lo de ellas eran “cosas de niños”.

¿Qué pasaría si me pasara algo así a mí con un alumno?

¿Cuáles son mis ideas, convicciones y mis creencias?

Yo creo que debemos crear nuestro propio reino e imperio. Podemos haber nacido en un palacio o en la calle, pero de nosotros depende crear nuestra propia vida. Me gusta tratar todo lo que hay en este planeta como me gustaría que me trataran a mí. Intento nutrir  mi espiritualidad (porque siento que estamos unidos a todo este mundo por una fuerza y una energía). Me parece que el equilibrio es el mayor regalo que nos podemos dar (en el trabajo, el amor y la familia). Trato de nutrir mi creatividad. Soy  saludable (si nuestro cuerpo está en forma también lo estará la mente -y si no eso no es lo que yo considero ser saludable-). Intento ser comprensivo con la gente. Y opto por que abramos los ojos a toda la belleza, a la magia y a los milagros de este mundo. Creo que cuanto más abramos nuestra mente a ellos, más se volverán evidentes. Cada día intento aprender un poco más a escuchar. Me gusta conocer mi propio valor, y confiar en mi corazón, aunque también en el cerebro. Procuro siempre hacer lo mejor. Tengo coraje, intento ser seguro y empujar hacia adelante (y de a poco el miedo desaparece así). Me pongo metas ambiciosas y lucho para lograrlas (me gusta creer que a lo largo del camino el universo me ayudará). Trato de ver siempre lo positivo en la gente y en las circunstancias. Reconozco en algunas coincidencias las señales que me da la vida. Mantengo mi niño interior. Soy agradecidos por todas las oportunidades que me son dadas cada día. Intento aprovechar al máximo cada oportunidad que se presenta, ya que es un regalo para ayudar a alcanzar mis metas. Hago lo posible por ser sensible con las personas a mi alrededor. A veces fallo en ver qué batallas hay que tomar y cuáles abandonar, y aprender a distinguirlas es una lección poderosa. Lucho por trabajar en algo que me apasione y predicar con el ejemplo. Acepto la evolución de la tierra, la propiedad y el dinero (estas cosas pueden venir e irse rápido, pero nuestro espíritu y alma son nuestras para siempre). Cuando amo, lo hago con todo mi corazón. Puede romperse de tanto en tanto, pero se fortalece y se prepara para el amor verdadero. Soy romántico, y opino que el amor necesita ser estimulado, alimentado y celebrado; intento practicarlo cada día. Escucho a mi corazón. Intento respirar cuando estoy preocupado. Me gusta reír o cantar cuando estoy feliz, por si mi dicha traerá luz a otros. Siempre he sido honesto en mis negocios, nunca traté de engañar a otros para privarlos de lo que realmente merecían y así obtener mi propio beneficio (ojalá que hubieran hecho conmigo lo mismo). Mantengo la lealtad con los seres que me quieren. Y bueno, intento no dejar de ser humilde, y dejar que mis actos hablen por sí mismos. Acepto mi pasado y creo en el futuro. Intento llegar temprano para que nadie que merezca la pena permanezca esperándome. No me gusta jugar con las emociones de la gente. Juzgo a las personas por sus acciones, no por el color de su piel, edad o nacionalidad.  Elijo mantener la calma, y en discusiones pensar antes de hablar, pues las palabras innecesarias dichas en el calor del momento empeoran las peleas. Elijo ser cortés. Quiero aprender de mis errores. Busco activamente formas de ayudar a la gente cada día. No me gusta intervenir en chismes o cotilleos, e intento que mis palabras y actitudes sean siempre positivas. Trato de comunicar mis sentimientos, problemas y deseos (primero antes respirando). Abogo por ahorrar algo de dinero por si surge alguna emergencia o sorpresa. Soy agradecidos y apasionado en todo lo que hago. Me gusta definir a la gente  por sus acciones, no por  historia familiar o contactos. Espero que, cuando haya vivido la vida, me sienta orgulloso de logros personales, y no de las cosas que me fueron dadas. Intento hacerme feliz a mí mismo, dándome tiempo para la lectura, el arte, la meditación y las actividades recreativas. Desde hace un tiempo intento hacer todo lo que me haga feliz, porque creo que debemos mantener nuestra propia luz si queremos compartirla con otros. Trato de nunca dar nada por sentado, pues ya he comprobado que lo que tenemos hoy puede no estar mañana. Me conformo con hacer lo máximo de cada momento con mis amigos, mi familia y la gente que tengo alrededor. Quiero ser un faro luminoso para todo lo que entre en contacto conmigo. Y me apetece llevar mi luz a la gente, a los lugares y a las cosas. Ojalá que cuando la gente se vaya de mi lado, lo haga sintiéndose mejor por haberse encontrado conmigo.
 

¿Qué quiero enseñar? ¿Cuál es el conocimiento que quiero compartir?

En algunas tribus africanas cuando un niño nace, el gurú le otorga una palabra-fuerza. Ella le acompañará toda la vida y la pronunciará en su mente cuando le haga falta activar la voluntad o la entereza. 
Yo, que no soy africano,  encontré mi palabra fuerza en el arte. Me gustaría ser profesor de expresión gráfica. Pero no sólo para enseñar dibujo, sino para animar a mis alumnos a buscar esa fuerza, la suya. Una que les acompañe hasta la muerte. Quisiera educar en valores. Llevo ya muchos años intentando compartir algunas cosas de las que hablé en el punto “
cuáles son mis ideas, convicciones y mis creencias”. Me gustaría seguir haciéndolo.
 

¿Para qué?¿Qué quiero conseguir?

Quiero encontrar un trabajo que me guste y no volver a trabajar un sólo día de mi vida, como se suele decir. Y es que la educación me apasiona. Quiero no conformarme con algo inferior a mis sueños, mientras siga vivo, nada es imposible. Quiero vivir por elección y no porque así se da. Quiero hacer un cambio y no poner excusas. Estar motivado y no ser manipulado. Ser útil, no ser usado. Sobresalir, no competir. Y hacer la vida de los demás mejor.

¿Por qué?
Porque elijo la autoestima y no la autocompasión. Elijo escuchar mi voz interior, y no las opiniones aleatorias de otros, que no me permitieron ser profesor en su momento (en mi familia había demasiados profesores que sólo veían los contras de la profesión). Aquí estoy, a mis cuarenta y un años, después de dos ingenierías que no eran mi vocación, cumpliendo esta vez mi sueño. Además, como profesor de expresión gráfica yo tengo muchísimas cosas que aportar al mundo. Y porque además se puede compaginar con mi arte

 (https://www.youtube.com/watch?v=QAUZWwzA7KE&t=25s)

¿Cómo lo quiero hacer?
 
Teniendo en cuenta el amor y la provocación. Como explica muy bien Juan de Mairena, cuando tú quieres a tus alumnos y ellos te quieren a ti, se trabaja mejor en ese afecto. Y la provocación entendida como esa manera de intentar que piensen por su propia cuenta, que no acepten algo porque lo diga yo, sino que lo acepten porque les convenza; y hagan de ello algo suyo, esto es, que lo interioricen. Nadal, Casillas, Busquet, Andrés Iniesta, Pablo Alborán… son personas que hacen su trabajo con excelencia y son respetadas en España entera porque también usan amor y provocación en su oficio. Me gustaría tenerlos como ejemplo.
 

En suma, ¿cuál será mi legado?

"Casi todo lo que realice será insignificante, pero es muy importante que lo haga."

Mahatma Gandhi

No sé responder mejor a esta pregunta. Será lo que deje tras mi muerte. A lo mejor yo me empeño en que sea una cosa y acabo dejando otra. Pero bueno, yo creo que el mundo necesita un profesor como yo. A veces podré ayudar con mi experiencia a que nadie deje de luchar por sus sueños. En el canal Mocaqua de youtube se puede ver un poco cuál ha sido hasta ahora mi legado. Espero continuarlo.

domingo, 29 de octubre de 2017

¿El mal profesor?

  
El abuelo de un amigo, que era un excelente profesor, decía que el profesor que suspende a un alumno en verdad se suspende a sí mismo.
 
Hay veces que nos pasan cosas surrealistas. Os recomiendo que leáis hasta el final, los comentarios incluidos. Habrá una solución. Y será la menos esperada, lo veréis.

 
 
 
Hoy me han puesto un cero en valores. Una profesora del máster para ser profesor de secundaria nos mandó analizar los valores de un corto, y yo presenté el post que escribí el pasado viernes 13 ( https://calabacitis.blogspot.com.es/2017/10/cosas-que-dan-miedo-que-algunas.html).
Sería por la fecha, pero me han puesto un cero en mi trabajo.
¿Qué esperaría la profesora de nuestro trabajo?
Nos puso dos ejemplos, copio y pego de su guía para hacer la actividad.
 
" Podéis consultar dos ejemplos de guías didácticas en los siguientes enlaces, pero tened en cuenta que son guías sobre largometrajes, por lo que son más extensas de lo que se os pide a vosotros.

Billy Elliot: http://www.aragon.es/estaticos/ImportFiles/09/docs/Ciudadano/CONTS/CONT.01_Mat erialesCursosAnteriores/Creatividad/BILLYPROFE.PDF 

Charly y la fábrica de chocolate: http://www.aragon.es/estaticos/ImportFiles/09/docs/Ciudadano/CONTS/CONT.01_Mat erialesCursosAnteriores/Autoestima/GPROFE+%E2%80%A2+CHARLIE+OK.PDF   "
 
Efectivamente, ninguno de los dos enlaces funcionan.


¿Seré un mal profesor?
No sé.
¡Mira que tener un museo de valores y sacar un cero en mi parte del trabajo de valores!


Parece ser que hay un bulo de que Einstein era mal estudiante.  La idea de que Einstein era mal estudiante parece haber nacido de una confusión de uno de sus primeros biógrafos, al descubrir su etapa escolar en Aarau, Suiza. Cuando Einstein, en 1895, llevó a cabo el examen de acceso al Instituto Politécnico Federal de Zúrich, lo suspendió, en efecto. Pero aparentemente lo hizo porque el examen incluía una prueba en francés, idioma que Einsten no dominaba.

A mí me han puesto un cero no en sueco, ha sido en valores. Y ponía en su rúbrica (con lo que me corregía) que un cero implicaba que no se definen los valores a trabajar o no se ajustan al contenido del cortometraje elegido.

¿Se hará la sueca ella ahora que le he pedido una explicación a ese cero?

Bueno, para consolarme, hoy rescato una entrevista de cuando el que me entrevistaba/evaluaba para ver si lo metía en la revista para la que trabajaba me juzgaba un poco mejor, y llegaba a ver mis valores:


“Mi museo nos transforma de gusanos en mariposas. Aquí se aprende a ser feliz a través de la imaginación”

 

NACHO PASWAL, ARTISTA Y CREADOR DEL AIR MUSEUM, EN LA CALLE CERRO DEL ÁGUILA

 

Al AIR MUSEUM se va para vivir nuestra propia historia. El caleidoscopio que se forma en el camino es el de nuestra propia vida y la vida de los otros. Nacho Paswal ejerce   de anfitrión, de guía y de lúdico chamán en este viaje sin peyote. En el espejo de los dramas personales del artista (la pérdida de sus tres mejores amigos) vemos reflejados los nuestros, nos sentimos cómplices en el dolor colectivo del 11M, del accidente aéreo de Spanair o vibramos con el pulpo Paul en el Mundial de nuestros sueños.

Todo está dentro del indio Mocaqua, el llanto y la risa, la felicidad y la tristeza. Es en ese cuadro donde empieza un cuento en el que Nacho se acabará convirtiendo en la tortuga Casiopea, aquel personaje que guiaba a Momo con sus conchas de luz en la obra de Michael Ende. Si en el Mar de la Imaginación, un museo que se encontraba en la Avenida de Madrid, el elemento era el agua, el AIR MUSEUM, en el Cerro del Águila (al lado del estadio de fútbol Matapiñonera), juega con el aire. Con el aire y el collage de nuestra vida que se convertirá, de triste calabaza, en alegre carroza de cristal. El secreto reside simplemente en dejarse jugar.

 

Te llamas Nacho Muñoz pero tienes otros nombres artísticos como Nacho Paswual y también te dicen el indio Mocaqua. ¿A qué se debe esta proliferación?

 

Lo de Nacho Paswal viene de una anécdota muy divertida. Una novia con la que me carteaba casi diariamente durante seis años, había unido la “c” y la “u” convirtiéndola en una “w” y se pensaba que ése era mi apellido. Así que en uno de los viajes que hicimos sacó un billete de avión con ese nombre en México. Menos mal que era un vuelo interior y no me pidieron documentación.

Me gustó y fue así cómo nació el nombre Nacho Paswual. Además, exorcizaba el hecho curioso de que en mi clase hubiera un Nacho Muñoz… del Toro. Él era el toro y yo era la vaca, ya sabes por lo de la marca de leche “Pascual”.

De esta forma, Paswal era la calabaza convertida en carroza de cristal que curaba eso y además tiene que ver con el mestizaje de culturas, que me encanta. Por otro lado, el indio Mocaqua es el cuadro del que ha surgido todo mi arte y el principio del viaje en este museo.

 

¿Te consideras un artista metido a ingeniero de Caminos o un ingeniero de Caminos metido a artista?

 

Cuando tenía 26 años me di cuenta de que, más allá de lo que quisieran mis padres, tenía un don particular que tenía que desarrollar. Soy y me siento artista. De hecho, en mi arte abogo por romper el tópico de que los artistas sean ciudadanos de tercera y otras profesiones tengan una muy buena reputación, algo que está muy extendido en este país. Más que una profesión, somos personas.

 

¿En qué o quién, cosa, persona, objeto o animal te inspiras para tus creaciones?

 

Todo me inspira, cualquier cosa es susceptible de sufrir el virus de la “calabacitis”. Creo que ese es el truquillo para que esta vida tenga un jugo especial. Lo que hago con mi arte es un collage de vida. Este arte lo que hace es inspirar a otras personas a crear su propio arte. Tiene que ser algo cercano, que te “toque”, para convertir tu propia vida en arte. Este museo es un buen ejemplo: un “loft” de sólo 60 metros se convierte en un espacio de imaginación. Eso es una de las cosas que se muestran aquí: que cualquier persona puede ser artista de su propia vida.

 

El espacio en el que nos encontramos es el AIR MUSEUM. ¿Qué le dirías a la gente para que viniera a verlo?

 

Pues que se paren un momento a pensar el plano tan corto en el que estamos viviendo la realidad.

Vivimos con la idea de superprotección en un mundo cada vez más aséptico. Pero cada vez hay más alergias y surgen enfermedades nuevas.

Este museo lo cura todo, nos transforma de gusanos en mariposas. Aquí se aprende a ser feliz a través de la imaginación.

 

¿Consideras el arte como un viaje? ¿Hacia dónde?

 

Es un viaje que me plantea un reto: cualquier obra, cuadro, escultura, objeto está relacionado con los otros y tiene su sentido de ser en esa relación. Yo no vendo cuadros, no tendría sentido poner un cuadro mío en el salón. Por otro lado, ese viaje en el que yo hago de guía de los espectadores es una experiencia de aprendizaje a la manera de los cuentos de hadas. A pocas personas como a mí se le mueren en tan corto lapso de tiempo sus tres mejores amigos, los que más habían influido en mi vida. Yo he convertido poco a poco, con mi arte, este drama en una experiencia positiva, llena de luz e imaginación.

Este museo lo he ido haciendo en 14 años y montando finalmente en uno. Es un arte muy distinto a todo lo que se hace habitualmente.

 

¿Qué significa para ti el reciclaje?

 

Trabajo con elementos ya usados, de la basura…Para mí es también es una manera de convertir cosas que tenían otro uso o ya no sirven en elementos de mi universo, cada uno con un significado propio e integrado en un todo. Es una forma de sublimar la realidad a través de la magia del arte. Para mí el reciclaje es una filosofía de vida. Aquí hay pintura de tren porque tiene que ver con los hechos trágicos del 11 M, también pintura que había pasado por el fuego de un Leroy Merlín que se quemó… Los materiales con los que trabajo importan, tienen historia. Para mí el significado es sacar, de la basura, algo bello.

 

¿Le has dado otra vuelta de tuerca al concepto de “loft” o lo de haber elegido este loft ha sido pura circunstancia?

 

Este “loft” se encuentra en la calle Cerro del Águila y su elección tiene que ver con ese mito medieval en el que el águila, a la mitad de su vida, se marcha a un cerro para arrancarse sus plumas viejas y el pico, y esperar a que le nazcan otras nuevas. Es un lugar que abre los ojos a la vida, a la auténtica vida.

 

Nieto como eres de agricultor, has dicho que tu hortaliza preferida es la calabaza, por ese carácter mágico de cuento que tiene. ¿A quién te gustaría dar calabazas?

 

Por ejemplo, al canal Gran Hermano 24 Horas que acaba de sustituir al recién extinguido CNN+. Es una gran metáfora de lo que está ocurriendo en España. Ocurren estas cosas y parece que no pasa nada. Nos hemos convertido en seres pasivos. Parece que cada vez cuesta más moverse. Me da mucha pena. Una de las cosas que trato con mi arte es que la gente abra los ojos, que despierte. De esa forma, la calabaza se convierte en carroza.

 

Imagina que tienes a tu disposición todo San Sebastián de los Reyes. ¿Qué tipo de proyecto creativo harías?

 

Haría el que he hecho. Fíjate que desde aquí se ve el Plaza Norte, que es como un mausoleo y que en un momento dado también forma parte del viaje. El AIR MUSEUM es como su contrapunto, un espacio para pensar y divertirse siendo creativos. Hablamos de 14 años de trabajo. Este es un arte filosófico que tiene que ver con cada uno de nosotros. Hay museos temáticos, pero este es un museo de vida.

Cualquier persona, adulto o niño, de cualquier condición, es protagonista y parte fundamental de este viaje. Como en la vida, hay momentos de alegría, de dolor y al final de renacimiento.

 

Siendo como eres de Sanse, ¿qué te parece el gran cambio que ha dado en las últimas décadas?

No todo ha sido para bien. San Sebastián de los Reyes se está convirtiendo en una ciudad. Yo la he vivido cuando era un pueblo. Me acuerdo cuando, de pequeño, Pepe Hierro (el poeta que da nombre a la Universidad Popular) me hablaba cuando venía. En Sanse la cultura era muy importante para los vecinos. Ahora somos cada vez más pasivos. Y, sin embargo, hay oportunidades.

A mí, por ejemplo, me enseñan Tai-chi gratis todos los lunes y los miércoles en el Centro Actúa. Hay que aprender a no andar en carriles, a quitarse las orejeras. Sanse nació como un acto de sublevación frente al señor feudal de turno y pidió amparo a los Reyes Católicos para crear este espacio de libertad. De aquello hoy también podemos aprender mucho. Para estar vivos hay que recuperar la lucidez y ésta nos traerá la libertad.



Y me despido con un vídeo del museo y un enlace a otra entrevista en él (que también seguirá mostrando valores):


https://www.youtube.com/watch?v=vMGaw9YSnXs

https://www.youtube.com/watch?v=6zlkmaBMR7Y

sábado, 28 de octubre de 2017

El lobito bueno que elegí de fondo




Esta leyenda Cheroqui me inspiró para pintar el cuadro. Siempre estará vigente, y lo mismo sirve para un país que para un individuo, aunque sea éste del mundo occidental. Merece la pena recordarla de vez en cuando.

Un viejo indio estaba hablando con su nieto y le decía:

“Me siento como si tuviera dos lobos peleando en mi corazón. Uno de los dos es un lobo enojado, violento y vengador. El otro está lleno de amor y compasión”.

El nieto preguntó:

“Abuelo, ¿cuál de los dos lobos ganará la pelea en tu corazón?”.

El abuelo contestó:

“Aquel que yo alimente”.

viernes, 27 de octubre de 2017

El eje radical y problema fundamental de tangencia explicado por Quelo

  
 
 
 
Hoy , con todo lo del artículo 155 de por medio, Quelo, que sabe distinguir entre lo razonable y lo inmoderado, nos va a presentar el concepto de lo que es un eje radical.  El eje radical de dos circunferencias no concéntricas, es el lugar geométrico de los puntos con igual potencia respecto  a ellas. Éste en particular, es tan radical que muestra claramente que todo es blanco o negro para él.
 
 
 
 




Hoy, con este concepto ya entendido,



, vamos a resolver el problema fundamental de tangencias con un eje radical. Y lo haremos por pasos.



¿Habrá sólo una solución? ¿O habrá dos? Vamos a ver, por si acaso:




(Y un pequeño detalle que también nos explica Quelo: la disposición de los colores de la bandera de la Paz está invertida con la bandera del colectivo LGTB).
Bueno, ¡a ver si sale el arcoíris ahora que sabemos las dos soluciones de este problema!


jueves, 26 de octubre de 2017

Las cabezas cuadradas




Hoy he recuperado este CorreoCaminos de 1996. Hace ventiún años, en la misma Escuela de Caminos donde hoy hago un máster para ser profesor de secundaria de expresión gráfica, YO ARMÉ UNA REVOLUCIÓN. Los profesores pretendían que sólo fuéramos ingenieros, que dejáramos de un lado lo de ser hombres. Todo tenía que ser estudiar, y hasta nos querían concentrar los exámenes para que no pudieramos más que ir a curso por año, pues si no se nos montaban...

Yo llené la Escuela Gris de Color, con mi primera exposición, que se tituló "10 poesías, 10 cuadros y 10 fotografías y no 30 exámenes en 10 días". Estaba en segundo de carrera por entonces y la lie parda. ¡¡¡Y vencimos!!! Fue mi primera exposición, pero no creo que haya otra de la que me sienta más orgulloso en mi vida.

Bueno, por entonces me creía que todo aquello que pasaba con los profesores era porque estudiábamos ingeniería. Pero no, veintiún años más tarde sé ya que el ser humano es así, se estudie lo que se estudie. Hoy me encuentro con profesores de asignaturas que deberían de ser bonitas, que deberían de tener al alumno en cuenta, que ya no sólo son ingenieros, que los hay incluso psicólogos, pero que siguen tan cabezas cuadradas. ¿Son distintos? No. Nos quieren enseñar a ser profesores así, a lo burro. Concentrando mil tareas y exámenes en 30 días, no pensando más que en el prestigio de su máster, no teniendo nunca en la cabeza facilitar la tarea al alumno...

Hoy voy a pedir dos deseos: el primero es que el día que yo sea profesor, respete el tiempo del otro para ser persona también.

Y el segundo, como hoy va la cosa de mentes cuadradas, que España cambie. Y es que valoro y presumo en el extranjero de la riqueza cultural de España; en paisaje, gastronomía, lenguas, costumbres, hasta razas. Pues somos una mezcla de tanto: celtas, iberos, tartesos, judíos, moros... No soporto los nacionalismos, ni de un lado ni de otro. Tanto escozor me provoca la actitud intolerante de los extremistas catalanes, como los que enarbolan orgullosos, como únicos poseedores, la bandera de España, igual de intolerantes. Esas actitudes, las de no respeto a los demás, son las que dan miedo, las que provocan y han provocado guerras, y sinceramente, vergüenza. Por un país tolerante, diverso, culto y respetuoso con las diferencias, y que, en lugar de concentrar exámenes para ser español o catalán, sea capaz de dejar al otro vivir. Que tanta bandera ya aburre y que no cambien nunca las cosas... más todavía.



miércoles, 18 de octubre de 2017

Un mar de imaginación para cuando te canses de caminar por el suelo

"Las personas deben hablar menos y dibujar más. Personalmente, me gustaría renunciar por completo del habla y, al igual que la naturaleza orgánica, comunicar todo lo que tengo que decir visualmente"
Johann Wolfgang Von Goethe
 







 
 
Y aquí un vídeo que demuestra el teorema de Johann Wolfgang Von Goethe: